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Stephen Hawking descarta a Dios como creador del universo

El científico británico Stephen Hawking afirma en un nuevo libro que la física moderna excluye la posibilidad de que Dios crease el universo.

Septiembre 2010

Del mismo modo que el darwinismo eliminó la necesidad de un creador en el campo de la biología, el conocido astrofísico afirma en su obra, de próxima publicación, que las nuevas teorías científicas hacen redundante el papel de un creador del universo.

El Big Bang, la gran explosión en el origen del mundo, fue consecuencia inevitable de las leyes de la física, argumenta Hawking en su libro, del que hoy adelanta algunos extractos el diario The Times.

Contrario a "Una Breve Historia del Tiempo"

Hawking renuncia así a sus opiniones anteriores expresadas en su obra "Una Breve Historia del Tiempo", en la que sugería que no había incompatibilidad entre la existencia de un Dios creador y la comprensión científica del universo.

"Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana porque entonces conoceríamos la mente de Dios", escribió en aquel libro, publicado en 1988 y rápidamente convertido en un éxito de ventas.

En su nuevo libro, titulado en inglés "The Grand Design" y que sale a las librerías el 9 de septiembre, una semana antes de la visita del Papa a Gran Bretaña, Hawking sostiene que la moderna ciencia no deja lugar a la existencia de un Dios creador del Universo.

En esa obra, escrita al alimón con el físico estadounidense Leonard Mlodinow, Hawking rechaza, según el adelanto periodístico, la hipótesis de Isaac Newton según la cual el universo no puede haber surgido del caos gracias sólo a las leyes de la naturaleza sino que tuvo que haber intervenido Dios en su creación.

Existencia redundante de otros planetas

Según Hawking, el primer golpe asestado a esa teoría fue la observación en 1992 de un planeta que giraba en órbita en torno a una estrella distinta de nuestro Sol.

"Eso hace que las coincidencias de las condiciones planetarias de nuestro sistema- la feliz combinación de distancia Tierra-Sol y masa solar- sean mucho menos singulares y no tan determinantes como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada (por Dios) para solaz de los humanos", escribe Hawking.

Según Hawking, que fue hasta el año pasado profesor de matemáticas de la universidad de Cambridge, puesto que ocupó en su día el propio Newton, es probable que existan no sólo otros planetas, sino también otros universos, es decir un multiuniverso.

En opinión del científico, si la intención de Dios era crear al hombre, esos otros universos serían perfectamente redundantes.

Apoyo de otros científicos

El conocido biólogo ateo Richard Dawkins se felicitó de la conclusión a la que parece haber llegado su colega Hawking: "Es exactamente lo que afirmamos nosotros. No conozco los detalles de la física, pero es lo que he sospechado siempre".

En su libro, Hawking no excluye la posibilidad de que haya vida también en otros universos y señala que la crítica está próxima a elaborar una teoría de todo, un marco único capaz de explicar las propiedades de la naturaleza.

Eso es algo, recuerda The Times, que han estado buscando los físicos desde la épica de Einstein, aunque hasta el momento ha sido imposible reconciliar la teoría cuántica, que da cuenta del mundo subatómico, con la de la gravedad, que explica la interacción de los objetos a escala cósmica.

Gran valor de la teoría-M

Hawking aventura que la llamada teoría-M, proposición que unifica las distintas teorías de las supercuerdas, conseguirá ese objetivo.

"La teoría-M es la teoría unificada con la que soñaba Einstein. El hecho de que nosotros, los seres humanos, que somos tan sólo conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, estemos ya tan cerca de comprender las leyes que nos gobiernan y rigen el universo es todo un triunfo", escribe el astrofísico.

Hawking da a entender que en lugar de ser una ecuación única, la teoría-M puede consistir en "toda una familia" de teorías inscritas en un marco teórico consistente, del mismo modo en que distintos mapas - políticos, geográficos, topológicos- pueden referirse a una sola región sin contradecirse entre sí.

Problemas Pendientes de la Matemática

Lo que sigue es una exposición informal de Los enigmas. Los especialistas pueden consultar sus formalizaciones en la página web del Instituto de Matemáticas Clay http:www.cLaymath.org

 1. El problema P contra NP. El matemático Stephen Cook, que formuló este problema en 1971, lo explica con el siguiente ejemplo., Es sábado por la noche y llega usted a una fiesta abarrotada de gente. La anfítriona Le dice: Creo que conoces a Rosa, aquella chica de la esquina que lleva un vestido rojo. A usted Le bastará una fracción de segundo para verificar si la anfitriona está en lo cierto o no. Pero si en vez de eso La anfitriona le hubiera dicho mira por ahí a ver si., conoces a alguien, usted puede tardar tres horas en hallar La respuesta. Por mentira que parezca, esta cuestión supone un problema, enorme para los lógicos y para Los científicos de la computación. La explicación de Las siglas P y NP no ayuda mucho: se refieren a los’ tiempos polinómico y polinómico no determinista.

2. La hipótesis de Riemann. Los números primos (1, 2, 3, 5, 7,11...) no parecen seguir ningún patrón regular, pero el matemático alemán Georg Riemann propuso en el siglo XIX que su frecuencia guarda una estrecha relación con eL comportamiento de una función matemática (llamada zeta). Las predicciones de Riemann se halla confirmado para muchos casos, pero todavía se precisa una demostración general. Este es el único de los siete problemas de Clay que ya estaba presente en la Lista de Hilbert.

3. La teoría de Yang-Milis. Hace casi 50 años, los físicos Yang y Mills descubrieron ciertas relaciones entre la Geometría y las ecuaciones de la física de partículas que luego resultaron de gran utilidad para unificar tres de Las interacciones fundamentales de La materia en una sola teoría. A pesar de ello, nadie ha demostrado que las ecuaciones de Yang-Mills tengan soluciones compatibles con la mecánica cuántica.

4. Las ecuaciones de Navier-Stokes. Describen ciertos comportamientos de los fluidos, como las turbulencias provocadas por un avión a reacción o las ondas que forma una barca en el agua. Pero, insólitamente, nadie sabe cómo resolver estas ecuaciones.

5. La conjeturo de Birch y Swinnerton-Dyer. Uno de los problemas de Hilbert planteaba si existe algún método para saber si las ecuaciones deL tipo xn +yn= zn   tienen soluciones que sean números enteros. Yu Matiyasevich demostró en 1970 que no hay ningún método general. Sin embargo, los matemáticos que dan nombre a esta conjetura propusieron algunos métodos parciales que están por demostrar.

6. La conjetura de Hodge. Los matemáticos han aprendido a investigar las formas de los objetos complicados a base de descomponerlos en multitud de bloques geométricos simples. Estos modelos son muy prácticos, pero hacen trampas al añadir algunos bloques que no tienen ninguna interpretación geométrica.

7. La conjeturo de Poincaré. Las conclusiones que alcanzó Poincaré, el rival francés de Hilbert, sobre tas esferas en el espacio de tres dimensiones han resultado imposibles de trasladar al espacio de cuatro dimensiones. Los matemáticos llevan cien años intentándolo y no se rinden.

 

Cubo de Rubik

El cubo de Rubik puede resolverse en 20 movimientos o menos
Un equipo internacional de investigadores resolvió las combinaciones del popular rompecabezas cúbico y mostró que pueden lograrse en 20 movimientos o menos, según trabajos publicados en internet.


El avance logrado culmina esfuerzos desarrollados durante 30 años para encontrar el menor número posible de movimientos necesarios para resolver el rompecabezas geométrico tridimensional compuesto de 26 pequeños cubos, inventado en 1974 por el húngaro Erno Rubik.

"Todo puzzle cúbico puede ser resuelto en 20 movimientos o menos", afirman los matemáticos, entre ellos Morley Davidson, de la universidad Kent del Estado de Ohio (norte), uno de los principales participantes en la investigación realizada para descifrar los trillones de combinaciones (43.252.003.274.489.856.000) del célebre cubo.

El matemático estadounidense Morwen Thistlethwaite de la universidad de Tennessee (sur) había sido el primero en intentarlo, demostrando en 1981 que 52 movimientos eran suficientes.

Once años después, su colega holandés Hans Kloosterman había mejorado esa marca con 42 movimientos mientras que en agosto de 2008, los estadounidenses Tomas Rokicki y John Welborn lo hicieron descender a 22.

Para organizar todas las combinaciones posibles del cubo de Rubik, los investigadores las organizaron en 2.200 millones de grupos con 20.000 millones de combinaciones cada uno.

Morley Davidson explicó que habría sido "imposible" tratar de calcular todas las combinaciones de los grupos. Para superar este obstáculo, las redujeron recurriendo a la simetría, con el objetivo de encontrar combinaciones similares.

De esta forma, los inverstigadores redujeron ese número a 56 millones de grupos de 20.000 millones de combinaciones.

Los resultados iniciales de esos trabajos pueden ser consultados en la dirección de internet: http://www.cube20.org./ y serán presentados para su publicación en revistas científicas.

El holandés Erik Akkersdijk es hasta ahora quien resolvió el rompecabezas de Rubik en menos tiempo: 7,08 segundos.

El concepto de infinito es 2000 años más antiguo de lo pensado

El primer uso matemático del concepto de real de infinito se ha visto retrasado unos 2000 años. Y la culpa la tiene un nuevo análisis de las páginas de un pergamino en el que un monje medieval de Constantinopla copió la labor del griego Arquímedes.

El concepto de infinito es una de las cuestiones fundamentales en las matemáticas y aún hoy es un enigma. El pergamino reproduce 348 páginas escritas por Arquímedes, siendo esta la copia más antigua de los antiguos genios griegos.

En él, se han encontrando pruebas de que Arquímedes ya dió un “uso sistemático del concepto de infinito en una parte del documento llamado Teoremas del Método de la Mecánica. Para analizarlo, se ha examinado el pergamino con un nivel de detalle extraordinario, gracias al uso de imágenes multiespectrales y también a una técnica que utiliza un haz fino de rayos X desarrollada por la Universidad de Stanford. El escáner puede generar una imagen de un millón de píxeles en menos de una hora.

Esta novedosa lectura revela que Arquímedes se dedicaba a las matemáticas e hizo usos del concepto real de infinito, tales como el número de triángulos dentro de un prisma, o el número de líneas dentro de un rectángulo.

Perelman rechaza un millón de dólares-10-Junio-2010

Grigori Perelman

El matemático ruso Grigori Perelman, el mayor genio vivo de las matemáticas, ha sido esperado en vano en París. El Instituto Clay de Matemáticas iba a entregarle una estatuilla y un premio de un millón de dólares como reconocimiento por haber sido capaz de resolver la conjetura de Poincaré, uno de los siete Problemas del Milenio. Sin embargo, Perelman, de carácter difícil y huidizo, no se ha presentado, según informa la agencia rusa RIA Novosti. Se desconoce qué ocurrirá ahora con el premio, si Perelman, que reside pobremente en San Petersburgo, preferirá seguir viviendo como un ermitaño o si la organización norteamericana le hará llegará el dinero de alguna manera.
El Instituto Clay de Matemáticas anunció el pasado mes de marzo que otorgaba a Perelman el Premio del Milenio. La ceremonia de entrega del galardón a Perelman tenía que desarrollarse este martes en el Instituto Oceanográfico de París, pero nada se supo del científico ruso. Pese a la ausencia de Perelman, sí se le realizó un homenaje. "Anunciamos que el premio se adjudica al señor Perelman. Muchos matemáticos le rindieron tributo, señalaron que su obra marca el fin de una época y el comienzo de una nueva", dijo James Carlson, director del Instituto Clay, a la agencia rusa RIA Novosti.
Al premio monetario se adjuntan dos estatuillas. Una quedará en París hasta que Perelman desee recogerla. Y otra fue entregada a Francois Poincaré, nieto del matemático Henri Poincaré, pero permanecerá en el instituto parisiense que lleva el nombre de Henri Poincaré. El director del Instituto Clay no se explica por qué el científico ruso menosprecia las actividades que se organizan en su honor. "Es su decisión y la respetamos", se limitó a señalar.
La conjetura que ha resuelto el genio ruso fue formulada por el matemático francés Henri Poincaré en 1904. Grigori Perelman publicó por primera vez en 2002 una obra dedicada a la hipótesis de William Thurston, de la que se desprende lo correcto de la Conjetura de Poincaré. En 2006, Perelman recibió la medalla Fields por la resolución de ese problema matemático, pero entonces también se negó a aceptarla.
El matemático se niega rotundamente a tratar con la prensa e intervenir en público. Vive prácticamente en la miseria, de la pequeña pensión de su madrey de lo que gana dando clases partículares de matemáticas. Uno de sus mejores amigos aseguró hace poco que el genio está trabajando en otro desafío, la demostración matemática de la existencia de Dios. «Está convencido de haber logrado probar la existencia de Dios», aseguró

El problema del caballo-Junio-2010

El llamado “Problema del caballo” es un antiguo problema matemático relacionado con el ajedrez. Consiste en encontrar una secuencia de movimientos -válidos- de esta pieza para que recorra todas las casillas del tablero, visitando cada una solo una vez. Verdaderos ejércitos de matemáticos han encarado este problema, pero sigue sin conocerse el numero exacto de soluciones que existe. El problema ha sido planteado para tableros de diferentes tamaños y distintas condiciones iniciales, y sigue siendo tan atractivo como hace 1200 años.
A lo largo de los siglos, los matemáticos han utilizado el tablero y piezas del juego de ajedrez para plantear miles de acertijos, muchos de los cuales presentan semejante nivel de complejidad, que no han logrado ser resueltos ni siquiera abordándolos con los superordenadores más potentes. El denominado “problema del caballo” es uno de los desafíos que involucran elementos del ajedrez más simples de enunciar pero más difícil de resolver. El reto consiste en poner un caballo en una de las casillas de un tablero de ajedrez vacío, y -respetando los movimientos válidos para esta pieza- recorrer cada uno de los casilleros sin pasar dos veces por el mismo, volviendo (o no) a la posición de partida. Si bien existen varios recorridos probados que satisfacen las condiciones enunciadas, lo cierto es que a pesar del esfuerzo de muchos matemáticos no se conoce con exactitud la cantidad de soluciones posibles para el problema del caballo.
Dos recorridos válidos, uno de Ali C. Mani y otro de Al-Adli ar-Rumi.
Una de las primeras soluciones conocidas data del siglo IX. En efecto, en un manuscrito del árabe Abu Zakariya Yahya ben Ibrahim al-Hakim se encuentran documentados dos recorridos válidos. Uno de ellos pertenece a un jugador de ajedrez llamado Ali C. Mani y el otro a Al-Adli ar-Rumi, un aficionado del que se sabe también escribió un libro sobre una forma de ajedrez popular por esa época llamado “Shatranj”.
A lo largo de los siglos, el problema del caballo fue modificándose, dando lugar a distintas variantes. Por ejemplo, pueden utilizarse tableros de dimensiones diferentes a las 8x8 casillas tradicionales, o permitirse que la casilla de llegada no coincida con la de salida.
As-Suli basó su análisis en los trabajos anteriores de Al-Adli.
Esta última variante facilita un tanto las cosas, y aumenta aun más la cantidad de soluciones posibles. Cuando el caballo debe llegar a la misma casilla de la que salió, se dice que el recorrido que efectúa es “cerrado”. As-Suli, otro árabe mestro de Shatranj, que basó su análisis en los trabajos anteriores de Al-Adli, encontró allá por el año 900 de nuestra era dos recorridos recorridos cerrados.
20 ordenadores pensandoEl primer estudio matemático importante sobre este problema se cree es el que efectuó el genial el matemático Leonhard Euler (1707–1783), quien presentó su trabajo a la Academia de las Ciencias de Berlín en 1759. En realidad Euler, una figura reconocida que publicó más de mil trabajos y libros brillantes durante su vida, sabía que la Academia ofrecía un premio de 4.000 francos a aquel que pudiese arrojar algo de luz al problema del caballo. Si bien se conocían muchas soluciones, nadie había logrado estimar el numero de ellas que existían ni un algoritmo que permitiese generarlas sin dificultad.
Euler encaró el problema y encontró que existían varios recorridos cerrados / NeoTeo
Los que habían abordado el problema sabían que encontrar una solución simplemente moviendo el caballo “al tanteo” era prácticamente imposible, pero tampoco eran capaces de encontrar un método que facilitase el proceso. Así las cosas, Euler encaró el problema y encontró que existían varios recorridos cerrados que ofrecían la ventaja de permitir comenzar por una casilla cualquiera del tablero y completar el recorrido a partir de ella. Lamentablemente, en el momento en que publicó su trabajo, Euler era Director de Matemáticas de la Academia de Berlín, por lo que por una cuestión ética no pudo cobrar el premio.
Hoy sabemos que el numero de recorridos posible es realmente muy grande. A pesar de haberse utilizado los más grandes ordenadores disponibles para buscar todas las formas en que el caballo puede recorrer el tablero, no estamos seguros de que los valores hallados sean correctos. Hace 15 años, en 1995, Martin Löbbing e Ingo Wegener pusieron a trabajar 20 ordenadores Sun -potentes para la época- durante cuatro meses y publicaron un documento en el que proclamaban que el número de recorridos posibles en un tablero de 8x8 era 33.439.123.484.294.
Dos años más tarde, en 1997, Brendan McKay encaró el problema del caballo dividiendo el tablero en dos mitades y llego a un resultado algo menor: “sólo” existirían 13.267.364.410.532 recorridos posibles. Para tener una idea de lo que significan estos números, basta saber que si un robot fuese capaz de mover el caballo para que complete un recorrido por segundo, demoraría más de 420 años en probarlos a todos.
¿Que utilidad tiene para un jugador de ajedrez conocer estos recorridos? Muy poca. Pero esta clase de desafíos han impulsado a muchos aficionados o matemáticos a encarar problemas que finalmente suelen tener alguna aplicación práctica a la hora de encontrar rutas óptimas que pasen por un determinado número de lugares o que permitan -por ejemplo- ahorrar tiempo o combustible. Como sea, el Problema del caballo ha logrado mantener interesados a los matemáticos durante siglos, y todo parece indicar que lo seguirá haciendo durante mucho tiempo.

 

Problema matemático resuelto por un español-Mayo-2010

La comunidad matemática lleva varios días de revuelo. La llamada ’Conjetura de Hirsch’ ha sido resuelta gracias al trabajo del matemático de la Universidad de Cantabria Francisco Santos, según ha informado ’i-Math’.Aunque el resultado aún no ha sido publicado oficialmente algunos expertos del área ya lo han revisado, y los blogs matemáticos bullen de actividad. Santos afirma que ha dado con una solución más sencilla de lo que él mismo esperaba.

En matemáticas, una conjetura es una afirmación hecha sin pruebas y por tanto supone un reto para los investigadores, que deben demostrar que es cierta o falsa. La conjetura de Warren M. Hirsch (1918-2007) fue enunciada en 1957 y desde entonces ha sido objeto de numerosos ’ataques’, que no han tenido éxito: "Ha resistido bastante bien el paso del tiempo", afirma Santos.

Esta conjetura tiene que ver con un algoritmo útil, en última instancia, para optimizar recursos en numerosas aplicaciones. Se trata del ’algoritmo del símplex’ y sirve desde para asignar horarios y turnos en grandes empresas hasta para planificar producción o carteras de inversión; formular estrategias de mercado; o diseñar redes ferroviarias, aéreas o de carreteras. Es por tanto un algoritmo con gran impacto en el ámbito industrial -de hecho es uno de los diez "más influyentes en el desarrollo de la ciencia y la ingeniería del siglo pasado", según una selección elaborada por expertos para la revista Computing in Science and Engineering-.

Complejo algoritmo

La Conjetura de Hirsch está relacionada con la complejidad de este algoritmo. La complejidad implica, por ejemplo, más tiempo de cálculo -caro y escaso- en ordenadores. Lo que viene a decir la Conjetura es que hay un límite determinado para la complejidad del algoritmo del símplex.

Pero Santos demuestra que esto es falso: él ha encontrado un contraejemplo en el que el algoritmo es más complejo que el tope establecido por la conjetura. "Aunque mi contraejemplo supera este límite en relativamente poco, tiene el efecto de romper una barrera psicológica", explica. "Una vez que esa conjetura que parecía natural y que ha resistido tanto tiempo ha sido rota, ¿adónde podremos llegar? [en cuanto a complejidad]". Tal como quedan las cosas, ahora no se conoce límite alguno para lo difícil que puede volverse el algoritmo del símplex -y por extensión los problemas a los que se aplica-.

Comenzó en 2002

El matemático comenzó a pensar en el problema en 2002 a raíz de un encuentro en Seattle (EEUU) con Victor Klee, un matemático ya entonces retirado pero autor de los avances más importantes hasta entonces en la Conjetura de Hirsch.

En 2007, durante un año sabático en la Universidad de California, Santos se metió de lleno en el reto de Klee. "Pasas mucho tiempo dándole vueltas a las cosas y de repente un buen día te das cuenta de algo que puede ser una tontería, pero en la que no habías caído antes".

Santos iba a presentar su contraejemplo a la comunidad matemática el próximo julio en Seattle. Sin embargo, dado el interés suscitado lo presentará antes, en pequeñas reuniones en Francia, Suiza y Portugal durante las próximas semanas.

La mejor ruta para ir en Metro

Si se dejan de lado las aplicaciones, la Conjetura de Hirsch dice cuánto de grande puede llegar a ser un poliedro -un cubo, una pirámide...- de cualquier dimensión. O, en otras palabras, cuántas aristas del poliedro hay que recorrer para conectar los dos puntos del poliedro más alejados entre sí.

Para eso se puede pensar en el poliedro como una red, en la que los nodos son los vértices. Santos pone un ejemplo: "La red puede estar formada por los vuelos de todas las compañías aéreas; los nodos son los aeropuertos, y lo que queremos saber es cuántos vuelos hay que coger para ir de Madrid a Taiwán. Esto es lo que hace el algoritmo del símplex". Otro ejemplo sencillo es el problema al que se enfrentan millones de personas cada mañana cuando deciden su ruta al trabajo: ¿Qué recorrido les supone un menor número de transbordos de metro?

Siguiendo los ejemplos, la Conjetura de Hirsch venía a decir que no es necesario superar un determinado número de vuelos, o transbordos.

Ahora bien, el cálculo se complica un poco en los casos en que se aplica habitualmente el algoritmo del símplex. En los problemas reales de hoy se trabaja con poliedros no de tres dimensiones, sino de miles y miles de dimensiones. De hecho, una de las características del ejemplo de Santos es que vive en sólo 43 dimensiones.

¿Qué implicaciones tiene este resultado? "Hubiera tenido más si hubiera demostrado que la conjetura es correcta. Lo que sí puede abrir vías interesantes para entender mejor el algoritmo del símplex es el método que he desarrollado para encontrar este contraejemplo", afirma el investigador de la Universidad de Cantabria. La Conjetura de Hirsch es falsa, pero el trabajo no ha terminado.

Resuelven la ecuación de Boltzmann, después de 150 años.

13-Mayo-2010
Dos matemáticos de la Universidad de Pennsylvania han logrado encontrar una solución a la ecuación de Boltzmann, un intrincado problema creado por un físico austríaco del siglo XIX que nadie había logrado resolver durante 140 años. Su descubrimiento es una de esas hazañas teóricas que causan sensación y despiertan la curiosidad, aunque realmente hay muy pocas personas en el mundo que capaces de entender realmente en qué consiste el hallazgo ni mucho menos para qué sirve. Es complicadísimo.
La ecuación de Boltzman es clave en la teoría cinética de los gases. Describe cómo un gas evoluciona hacia un estado de equilibrio. Esa es la teoría, pero había que demostrarla. Y Philip T. Gressman y Robert M. Strain parecen haberlo logrado. Utilizando modernas técnicas matemáticas en el campo de las ecuaciones diferenciales parciales y análisis armónico, los científicos demostraron la ecuación. Su trabajo se publica en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Ludwig Boltzmann fue un pionero de la mecánica estadística y su constante es un concepto fundamental de la termodinámica. Nacido en Viena en 1844, se ahorcó en 1906. Aunque el motivo del suicidio no ha sido aclarado, pudo haber estado provocado por el profundo malestar que sentía tras ser rechazada su tesis sobe el átomo y las moléculas por la comunidad científica de la época. Al menos, desde el otro mundo, podrá sentir que, ahora, alguien ha limpiado su honor.

El amor para siempre está destinado al fracaso

Una pareja decide estar junta para toda la vida. Se casan o se comprometen tras considerarlo seriamente. A no ser que sean un par de chiflados, lo habitual es que se lo piensen mucho hasta estar bien seguros del paso que van a dar. Sin embargo, las tasas de ruptura son increíblemente altas. Nuestra hipotética pareja, a pesar de haber planeado cuidadosamente su relación, puede terminar en fracaso: separada o quizás todavía unida, pero insatisfecha y aburrida. ¿Qué ha pasado con el amor? José Manuel Rey, profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Complutense de Madrid, ha elaborado un curioso modelo matemático en el que emplea la segunda ley de la termodinámica y unas ecuaciones de control del ámbito de la ingeniería para explicar qué demonios les pasa a las parejas. Las conclusiones no son muy esperanzadoras. Según sus resultados, mantener el amor a largo plazo «es algo muy costoso y, con excepciones, casi imposible».
Rey, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista científica PLoS ONE, aplica lo que los psicólogos llaman la segunda ley de la termodinámica de las relaciones sentimentales. «En el mundo de la física, un recipiente que está caliente tiende a enfriarse de manera espontánea si nadie lo mantiene con calor; con las relaciones pasa lo mismo, hay que cuidarlas», explica el investigador a ABC.es. Aquí no cabe el romanticismo ni la química. Superadas las mariposas en el estómago, «hablamos de parejas que han tomado la decisión racional de estar juntas para toda la vida, lo que se promete en un matrimonio por la Iglesia». Partiendo de ese punto, el investigador aplica la teoría del control óptimo -la misma que utilizan los ingenieros para mantener un satélite en órbita o tripular una nave espacial-, para conocer cómo debe ser ese esfuerzo.
Algo «perverso»Como es fácil sospechar, la conclusión es que mantener una relación a largo plazo «es muy difícil». Eso ya los sabíamos, pero además esta fórmula matemática nos dice por qué. Para empezar, «la manera de regar el jardín, de mantener nuestra relación, es muy particular. Cada pareja debe descubrir su patrón específico, que no es evidente», apunta Rey. Este patrón puede traducirse en acciones cotidianas como hacer planes juntos, dedicarse tiempo, escuchar los problemas del otro, ser más cariñoso o tolerante, hacerse regalos... En segundo lugar, «uno debe conocer cuánto está dispuesto a esforzarse por mantener la relación... Esto es perverso, porque sea lo que sea, siempre será insuficiente». Por último, la propia dinámica de las cosas dice que «cuando uno se esfuerza algo menos, hay una inercia a la dejadez».
El modelo es bastante desalentador, «especialmente si lo aplicamos a la sociedad en la que vivimos, en la que prevalecen las políticas de poco esfuerzo y mucha recompensa», medita José Manuel Rey. A pesar de todo, siempre queda una ventana abierta a la esperanza. «Hay personas que lo consiguen, pero si preguntas a las parejas que llevan 40 años juntas y felices, seguro que no te van a decir que ha sido gratis».

Matemáticas humanitarias

Cuando tiene lugar un desastre natural, la actuación de manera rápida y ordenada en las horas siguientes a la tragedia es fundamental.

En medio del caos, el desorden y del desánimo es cuando hay que actuar de manera más lógica, ordenada y sensata.

¿Y qué mejor modo para ello que contar con la ciencia del orden por excelencia, “las matemáticas”, para ayudar en esta labor?

Pues eso precisamente es lo que han hecho un grupo equipo de matemáticos madrileños, según recoge muy interesante, en un excelente artículo cuya lectura recomiendo no perderse.

Foto de b1mbito

Han desarrollado un sistema informático que podría esclarecer cuáles son las mejores estrategias a adoptar tras un terremoto, una inundación o un tsunami, al que han bautizado con el nombre de: “El Sistema Experto para el Diagnóstico en Desastres (SEDD)”, que no es otra cosa que una herramienta informática de predicción y diagnóstico de los desastres naturales para ayudar a las ONG en la toma de decisiones estratégicas.

La aplicación informática recoge datos y, en base a ellos, estima la magnitud de las consecuencias de la catástrofe “en términos de fallecidos, heridos, personas sin hogar, otros afectados y coste”, una información muy útil para las ONG.

Según palabras de Juan Tinguaro Rodríguez, miembro del equipo de la UCM: “El sistema de ayuda a la decisión que proponemos se podría haber aplicado perfectamente tras el reciente terremoto de Haití, ya que se centra en la valoración de las consecuencias de desastres como éste, donde la primera información es escasa, poco fiable o, en general, de baja calidad”.

Estos mismos matemáticos, han desarrollado otra aplicación informatica eminentemente humanitaria. Se trata de un sistema de distribución de ayuda humanitaria, para acometer de forma eficiente el reparto de la ayuda humanitaria llegada a la zona del desastre, desde diferentes lugares del mundo.. La herramienta se basa en el uso de un mapa logístico del territorio, con nodos (localidades) y conexiones (caminos y carreteras).

No hay nada urgente. Solo personas con prisa

Todos quisiéramos poder terminar más trabajo en menos tiempo. Sin embargo, ¿tienes la sensación de que nunca llegas a tiempo? ¿Trabajas sin parar y nunca tachas las cosas de la lista de tareas pendientes? Pues no estás solo.

Hay que gestionar el tiempo.

De hecho la clave de la productividad no es trabajar más, sino trabajar mejor.

A continuación voy relatar siete pequeños pero importantes trucos para aumentar drásticamente tu rendimiento laboral. Se trata de aumentar las veces que cada día puedas decir “esto ya está terminado.”


1. Antes de empezar el día, decide 5 tareas importantes que vas a terminar. No he dicho “quieres terminar” sino “vas a terminar.” De los 5 asegura que al menos tres (mejor cuatro) son importantes (los que traen ventas, ganan medallas o aumentan tus posibilidades profesionales). Escribe a mano una lista de estas cinco tareas.


2. Antes de empezar el día, revisa tus “tareas urgentes”. De ellos, identifica cuales puedes APLAZAR INDEFINIDAMENTE. Casi siempre, lo urgente puede simplemente ser olvidado. Son estas tareas lo que nos impide terminar lo importante. Hay que aprender a ser feroz en la negación de hacer tonterías.

3. Reducir las distracciones. La mejor manera de terminar las tareas importantes es desconectándote del mundo. No siempre es posible, pero intenta atender llamadas en un horario fijo. No tengas siempre abierto el correo y pon el Skype, Messenger y demás en “Fuera de línea”

Por naturaleza las personas somos sociables y nos gusta comunicar con los demás. Sin embargo, también somos criaturas racionales capaces de frenar (al menos durante periodos cortos) nuestros impulsos. Sin lugar a duda, esto es el truco más eficaz para mejorar la productividad.

4. Delegar tareas en los otras personas. ¿Que cosas pueden hacer otros en tu lugar? De las tareas que no pudiste descartar totalmente en el paso 2, ¿cuales puedes pasar a otra persona?

A fin al cabo, tu eres la persona quien está tratando de aumentar TU productividad. El mundo está lleno de personas encantados de hacer cualquier cosa con tal de no hacer lo realmente importante. Considéralo un “outsourcing” concertado.

5. Cuando inicias una actividad trata de seguir hasta que lo termines. Muchos de nosotros (es uno de mis mayores defectos) somos propensos a estar haciendo 20 cosas a la vez. Siempre es más divertido arrancar algo nuevo que aplicarte concienzudamente en una tarea a medias.

Pero no estás en el trabajo sólo para divertirte. Para conseguir resultados hay que ser diligente. Cada “proyecto” pasa por tres fases: arranque, desarrollo y conclusión. Pasar por la parte de desarrollo es imprescindible para poder concluir.

Si es imposible terminarlo todo en una sentada, divide la tarea en “actividades” más pequeñas. Deben ser pasos concretos secuenciales que llevan a la conclusión final de la tarea. De este modo, tendrás un plan claro y una lista de pasos que puedas ir tachando.

6. Identifica las dependencias a los cuales estás sujeto. ¿Alguna vez has metido prisa por terminar algo, sólo para llegar y comprobar que no puedas seguir hasta que otro no haya terminado lo suyo? ¡La culpa de esto es tuya!

Si previamente hubieras visto las dependencias podrías haber reordenado tus prioridades. No hay nada más frustrante que emplear un gran esfuerzo para luego no poder concluir la faena hasta que otro acabe (casi siempre tarde) su parte. Obviamente el mundo no es perfecto y siempre surgirán imprevistos.

Si tienes claro desde el principio de quienes dependen tus proyectos, podrás ir controlando sus progresos y ajustando tus previsiones acorde. Eso si, ten claro que los demás también pueden acabar antes de lo previsto.

7. Dedica un tiempo para planificar y organizar tu tiempo. En unos pocos minutos puedes trazar un plan aproximado de los objetivos del día, la semana y a medio plazo.

Estos planes no son compromisos fijos con los demás ni contigo mismo, sino guías orientativos para no perder el rumbo. Cuando alguien te pide un favor o te asigna una tarea nueva, revisa tu plan y decide en que lugar debería meterse.

El hecho de que haya venido lo último no implica nada al respecto de su prioridad ni su importancia.

Tienes que aprender a decir “No”. El momento de decirlo es en el momento que alguien te pide que hagas algo. Si más importante del resto de tus encargos entonces debes reorganizarte.

Si puede esperar a final, entonces no hay problema.

Y si resulta que podrías hacerlo, pero a costa de no terminar algo más importante, tienes que rechazar el encargo.

Sienta con la persona, explica tus razones y amablemente decirle que no debes asumir la responsabilidad. Si viene de tu jefe y no tienes elección, al menos debes informarle claramente sobre las consecuencias en los demás proyectos que representa este cambio.

Porqué la matemática sirve para explicar el mundo?

Porqué la matemática sirve para explicar el mundo?

logo555.gifEn un congreso de Filosofía de la matemática en mi ciudad, cuando las ponencias habían terminado a modo de cierre se pasó a un coloquio con el público asistente. Estos momentos suelen ser muy interesantes, porque surgen preguntas e ideas que a uno no se le hubieran ocurrido, se oyen nuevas formas de ver las cosas...en fin; que suele ser provechoso.
Un catedrático de física de esa universidad hizo una simple pregunta: ¿Porqué la matemática es tan buena a la hora de explicar el universo?

Recuerdo perfectamente que en esa ocasión pensé que esa pregunta ya me la había hecho, y que me la había respondido. La pregunta fué hecha induciendo a pensar que había "algo" oculto, que se nos escapaba. Algo desconocido, una especie de conexión con la verdad, que hacía que la matemática fuera milagrosamente útil en la tarea científica de explicar el mundo.
Yo no puedo estar de acuerdo con todo eso. Creo que la respuesta a la pregunta es tautológicamente sencilla, y que no hay paradoja ninguna. Vayamos por partes.

1. La matemática no explica el mundo.

Nunca una teoría matemática pura podrá decirnos nada del universo real. La ciencia trabaja con modelos del mundo, y esos modelos se tratan matemáticamente. Una teoría física tiene siempre unas premisas no matemáticas que son las propiedades del modelo. La matemática sirve para estudiar el modelo, no la realidad. Si el modelo es bueno, las conclusiones serán refrendadas por la observación del mundo, y en caso contrario, refutadas.

2.- La matemática estudia los modelos

La única ciencia que no estudia el mundo es la matemática. Estudia los modelos ideales. Al ser estos las herramientas básicas del método científico, es inmediata su utilidad para explicar el mundo.
No hay más misterio en mi opinión. La belleza e importancia de la matemática no está en propiedades escondidas ni misteriosas; está en otro lado. Por cierto, no tengo muy claro dónde está pero soy perfectamente capaz de sentirlo. Otro día hablaremos de ello.  Tio Petros.

Premios al talento español

El genetista y biólogo molecular madrileño Francisco J. Ayala ha recibido el premio Templeton, el galardón anual con mayor valor económico del mundo, dotado con más de un millón de euros. Su vigorosa defensa del conocimiento científico frente a la intromisión de la religión, junto a su demanda de un respeto mutuo entre ambas esferas, le han hecho merecedores de este premio.

Ayala, de 76 años, considerado una autoridad internacional en evolución molecular y genética, ha dedicado más de 30 años a destacar la diferencia entre la ciencia y la fe, y el daño que se hace a ambas cuando se las mezcla y confunde.

En este sentido, el científico español, catedrático de la Universidad de California en Irvine y ex presidente de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), fue un testigo experto esencial para que el estado de Arkansas declarara inconstitucional la ley que imponía la enseñanza del creacionismo junto a la de la evolución de las especies. Ayala fue asesor científico del presidente Bill Clinton y en 2001, el presidente George W. Bush le concedió la Medalla Nacional de la Ciencia.

Por su parte, un desempleado español, Frederico Teixeira de Sampayo, ha ganado el premio My World de la BBC británica con su corto Lavar, enjuagar y centrifugar (el vídeo de arriba). Tras la aparente neutralidad de un tambor de lavadora dando vueltas y a su dueño reflejado de forma distorsionada se esconde una amarga reflexión sobre la situación de los parados en España. “Este soy yo en el momento más productivo del día”, sentencia. Y también una dura crítica a todos los políticos del país, que lavan “sin vergüenza su ropa sucia”, según otra de las demoledoras frases que acompañan las imágenes.

El jurado ha valorado la creatividad, la fuerza de la narración de la historia, el impacto visual y expectativas generadas entre los cientos que se presentaron. El objetivo del concurso era reflejar en un video que no superara los dos minutos algún aspecto de la vida en cada uno de los cinco continentes.

La cadena británica ha trasmitido todos los cortos el pasado domingo. Entre los finalistas se encuentran cortos de varios países latinoamericanos, con temas como vivir en la calle en EE.UU., sufrir constantes cortes de luz en Venezuela o la odisea de aparcar en México DF. Algunos de estos vídeos se pueden ver en la web de la BBC.

El obeso de Judas

Cada vez comemos más: El cuadro “La Última Cena” nos delata

Cesare da Sesto - Ultima Cena (copia)

El tamaño de las raciones de comida ha aumentado un 69% desde el siglo VIII al XX. Para llegar a esta conclusión, Brian Wansink, director del laboratorio de comida en la Universidad de Cornell (EE.UU.), ha utilizado un original método. Su equipo ha comparado mediante un sistema informático los tamaños de las raciones de los 52 principales cuadros con la escena bíblica de “La Última Cena” en dicho periodo de tiempo.

Los investigadores, que publican su trabajo en el International Journal of Obesity, explican que el descubrimiento demuestra que la tendencia actual de comer mayores porciones en platos más grandes, un hábito asociado al incremento de la obesidad,se ha desarrollado de forma gradual a lo largo de este último milenio.
El equipo de Wansink ha observado que el tamaño de los platos ha aumentado un 66% y el tamaño del pan un 22%. Según este científico, autor del libro “Mindless Eating: Why We Eat More Than We Think” (Comer inconscientemente: Por qué comemos más de lo que pensamos), el arte imita la vida, y estos cambios se han reflejado a lo largo de este famoso cuadro.

La memoria del hombre

La memoria del hombre
Los hombres se reproducen logrando perpetuarse de algún modo en sus propios hijos. No todos tienen hijos, pero todos tenemos padres, de los cuales hemos heredado unos genes, un apellido, tal vez unas hectáreas de olivar, y un largo pasado. En la memoria de cada uno de nosotros, en el subsuelo, por debajo del inconsciente personal, late un inconsciente colectivo donde hay huellas pertenecientes a los albores de la historia. Los recuerdos del individuo se sustentan sobre los recuerdos de la humanidad. Porque la vida es acumulativa. Vivimos en la azotea de un edificio cuyo primer piso es de estilo gótico, construido sobre una planta baja románica, la cual fue trazada aprovechando unos cimientos ibéricos. Estos cimientos se apoyan sobre la roca donde un día vinieron a guarecerse, tras ser expulsados de alguna parte, Adán y Eva.

Pero hay algo más. Desde esa cueva que sirvió de asilo a nuestros primeros padres podríamos descender, a través de unos corredores que sólo a primera vista parecen intransitables, hasta aquella madriguera donde se cobijaron otras criaturas más antiguas que el hombre. La memoria de la especie humana se remonta a un pasado inmemorial. En lo más hondo de nuestro corazón resuena el eco de un lejano clamor, el rumor amortiguado del sufrimiento animal, del placer animal, del miedo animal. Debajo de la memoria humana hay una memoria insondable que acaba en el engrama o memoria matriz, común a toda materia orgánica. La historia del hombre es una rama de la historia animal, y ésta es una rama de la historia del planeta. No sólo la geografía remite a la astronomía, también el psicoanálisis.

Todo esto explica muchas cosas. Por ejemplo, el hecho de haya personas que no osen subirse a un avión. Sienten hacia el avión una especie de miedo atávico. Saben perfectamente que el avión es el medio de locomoción más seguro; las estadísticas lo han demostrado de sobra y alguna compañía aérea supo expresarlo en un texto publicitario muy elocuente: “Todavía no podemos ofrecer a nuestros viajeros la seguridad absoluta porque todavía hay que ir al aeropuerto en coche”. ¿Entonces? Obsérvese que hablo de miedo atávico; los atavismos no se curan con razonamientos. Ocurre sencillamente que todos tenemos los ancestros animales muy activos dentro de nosotros. Descendemos, por vía directa, de especies biológicas habituadas a vivir en tierra firme. ¿Otra prueba? Cualquier ruido artificial interrumpe nuestro sueño, que jamás es turbado por la lluvia. Y es que aún no estamos bien adaptados para vivir fuera de la selva.

Copérnico y la Iglesia

Copérnico y la Iglesia
Nicolás Copérnico fue invitado reiteradamente por miembros de la jerarquía católica para dar a conocer sus cálculos. Pese a los recelos del autor de Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes, la Iglesia católica, de entrada, no veía con malos ojos cualquier reforma de la astronomía si conducía a un objetivo en el que su interés era grande: la reforma del calendario juliano (adoptado por la Iglesia en el Concilio de Nicea, año 325), la cual, se produjo en 1582 al sustituirse este calendario por el gregoriano (denominado así en honor del papa Gregorio XIII). El problema del calendario que tanto importaba a la Iglesia era el siguiente:

Se trataba de determinar la duración exacta del año trópico, es decir, el tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos del Sol por el mismo punto equinoccial (equinoccio de primavera y equinoccio de otoño), éste era un dato fundamental puesto que indicaba el inicio y el final de las estaciones. La primera dificultad radicaba en que no comprende un número entero de días. En el siglo I a. C. Julio César había decretado que un año (trópico) consta de 365 ¼ días, de modo que cada tres años de 365 días tenía que añadirse un cuarto bisiesto. Pero este cómputo iba acumulando un error debido al fenómeno conocido como precesión de los equinoccios, consistente en el lento retroceso de los puntos equinocciales y responsable de que el comienzo de las estaciones se anticipe ligeramente cada año (11 minutos y 4 segundos). Así, si el comienzo de la primavera estaba fijado para el 21 de marzo, resulta que en la época de Copérnico se había adelantado diez días. En contra de lo que indicaba el calendario juliano, el equinoccio de primavera tenía lugar entonces el 11 de marzo. Y, puesto que, a su vez, la fijación de la importante festividad de Pascua dependía de la correcta determinación del equinoccio de primavera (domingo siguiente al plenilunio posterior a dicho equinoccio), se comprende el interés de la Iglesia católica por el tema.

Según relata Copérnico en el prefacio de Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes, dedicado al papa Pablo III, la invitación de la Iglesia contenía implícita una tesis: bastaba con tomar toda referencia al movimiento de la Tierra y a la posición central del Sol como mera hipótesis matemática, sin pretender que se convirtiera en la descripción del modo en que realmente sucedían las cosas en la naturaleza. Con el tiempo, este planteamiento llegó a convertirse en una exigencia, tal y como queda de manifiesto en la amonestación privada a Galileo. Pero Copérnico siempre entendió la astronomía como un conjunto de proposiciones, no solamente útil para calcular los movimientos de los planetas, sino conforme a la disposición real de los cuerpos celestes. En este sentido, estaba convencido de que la teoría heliocéntrica que defendía era verdadera. Pese a esto, el Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes salió de la imprenta con un prefacio, sin firma, titulado “Al lector de las hipótesis de esta obra” en el que se afirmaba que “no es necesario que las hipótesis (astronómicas) sean verdaderas, ni siquiera verosímiles, sino que basta con que muestren un cálculo coincidente con las observaciones”. Este famoso prólogo fue escrito por el pastor luterano Andreas Osiander, amigo de Copérnico. Hoy sabemos, por el testimonio de Kepler, que el astrónomo polaco nunca suscribió esta tesis.

La obra de Copérnico, titulada en latín De revolutionibus orbium celestium, estuvo acabada en 1530, sin embargo, no apareció publicada hasta 1542 por temor a la polémica. Tras un derrame cerebral y con sus facultades mentales muy mermadas, Copérnico tuvo la primera copia de su manuscrito en las manos días antes de su muerte.

El amor nubla la mente

El amor nubla la mente

El amor es ciego, asegura el dicho. Ahora, la ciencia acaba de confirmarlo. Un grupo de científicos ha demostrado que los sentimientos amorosos provocan una supresión de la actividad en las áreas del cerebro que controlan el pensamiento crítico. Básicamente, una vez cerca de nuestra media naranja, el cerebro nos juega una mala -o quizá, buena- pasada y decide reducir nuestra capacidad de evaluar el carácter y la personalidad del objeto de nuestro afecto. Los investigadores de la University College London (UCL) demostraron que tanto el amor que llaman "romántico" como el maternal producen los mismos efectos en el cerebro, suprimiendo la actividad neuronal asociada con la evaluación crítica del prójimo y las emociones negativas. En todos los casos, el amor, en sus fases iniciales, deja a sus presas "flotando en las nubes".

Una antigua fábula cuenta que una lechuza que se estrenaba como madre le suplicó a un águila que no matase a sus crías. Compadecida por el abatimiento de la lechuza, el águila exclamó: "Dime cómo son sus hijos, así podré reconocerlos y no me los comeré". Ella respondió sin vacilar: "No puedes equivocarte, son los pollos más hermosos del bosque". El águila buscó a los polluelos más feos y los devoró. Eran los hijos de la lechuza. La obvia moraleja tiene ahora base científica, ya que el mismo estudio señala que la desgraciada lechuza -y muchas madres humanas- no engañaban, creían sinceramente en lo que decían. ¿Cómo se llegó a esta conclusión? Escanearon los cerebros de veinte madres jóvenes mientras ellas observaban fotos de sus hijos, otros niños conocidos y amigos adultos. En todos los casos, el patrón de funcionamiento de la actividad cerebral fue similar al de las personas hechizadas por el enamoramiento: eliminación casi total de la apreciación crítica de nuestros seres más amados.

Tanto el estudio de los enamorados como el de las madres registró un incremento de la actividad en el área del cerebro conocida como "sistema de recompensa". Cuando esas zonas son estimuladas (por ejemplo con comida, vino o un buen sueldo) producen sentimientos de euforia. Pero lo que más sorprendió a los investigadores es que ambos estudios mostraron una reducción de la actividad de los sistemas cerebrales necesarios para realizar juicios negativos. El mismo experimento, realizado con animales, llevó a resultados similares. El jefe del equipo de investigación, doctor Andreas Bartels, encontró una explicación sencilla para el fenómeno: es fundamental que tanto el amor romántico como el maternal sean vistos por el cerebro como algo extremadamente positivo. De otra manera, la especie dejaría de propagarse. "Nuestra investigación nos permite concluir que las relaciones humanas, para superar las distancias sociales, utilizan un mecanismo que desactiva las redes de evaluación social crítica y emociones negativas, al tiempo que une a los individuos involucrándolos en un circuito de recompensa que explica el poder del amor para motivarnos y gratificarnos", explicó el doctor Bartels.

Pero sí existe una diferencia entre el amor maternal y el romántico. Sólo éste último eleva la actividad del hipotálamo, que controla las sensaciones de excitación sexual. Las consecuencias del amor no terminan ahí. Un grupo de investigadores italianos, que estudió a doce mujeres y doce varones que se enamoraron en los seis meses anteriores, comprobó que los hombres disminuían sus niveles normales de testosterona... mientras que el de las mujeres aumentaba. "Los hombres, de alguna manera, se habían vuelto más parecidos a las mujeres, y las mujeres a los hombres", explicó la doctora Donatella Marazziti, investigadora de la Universidad de Pisa. Las conclusiones de Marazziti avalan las del equipo de UCL: "Es como si la naturaleza quisiera evitar aquello que puede crear diferencias entre hombres y mujeres, ya que es muy importante que la relación sobreviva en esta etapa".

Otra investigación italiana, publicada en 1999, sugirió que el amor disminuía un neurotransmisor llamado serotonina en el cerebro, dejándola en los mismos niveles que los de las personas que sufren de un desorden obsesivo compulsivo. Este descubrimiento explicaría por qué algunos enamorados suelen obsesionarse con su pareja.


Pero los efectos secundarios del amor no terminan aquí. El doctor John Marsden, director del Centro Nacional de Adicciones del Reino Unido, llegó a la conclusión de que la dopamina -la sustancia producida por el cerebro cuando está excitado- produce en el cuerpo los mismos efectos que la cocaína o las altas velocidades: El cerebro "se incendia" cuando una persona empieza a hablar con alguien que encuentra atractivo. El corazón triplica su ritmo normal y bombea más sangre a las mejillas y a los órganos sexuales, con los conocidos "hormigueos en el estómago" como resultado. Sin embargo, tal como sucede con la cocaína y la velocidad, el efecto del amor es sólo temporal, y dura como máximo entre tres y siete años. Entonces, el futuro de la relación depende de factores mucho más profundos que un conjunto de hormonas y de caprichos cerebrales.

Del blog: ataraxia