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Olga Alexandrovna Ladyzhenskaya: matemática rusa desconocida, ¿la más grande de la historia?.

Sabemos que por diversas razones, hay pocas mujeres que se han dedicado a la ciencia a lo largo de la historia. Particularmente en Matemáticas han sido pocas las que lo han hecho. Cuando así ha ocurrido hay detrás, de casi todas ellas, una tragedia. Hoy traemos aquí a una desconocida, por lo menos para mí, que cumple fielmente con las adversidades sufridas por el género femenino en su dedicación a la investigación, la ciencia y en nuestro caso, las matemáticas. Se trata de Olga Alexandrovna Ladyzhenskaya, que acompaña a una dilatada vida repleta de sufrimiento una constancia e investigación matemática digna de ocupar un sitio en la historia de esta ciencia.

Nacida en el año 1922 en Kologriv(Rusia), una mente tan brillante tuvo la mala suerte de cruzarse en su camino a Stalin. No es necesario recordar las atrocidades cometidas en el régimen ruso bajo el dictador: asesinatos, expropiaciones, deportaciones masivas, etc, todas ellas de millones de personas. Unos por oponerse al poder establecido, otros por pertenecer a una etnia o grupo que no “le caía simpático”. Ella era hija de un profesor de Matemáticas que descendía de la nobleza rusa y nieta de un famoso pintor ruso, Gennady Ladyzhensky. Si ya la vida era complicada para cualquier ruso de a pie, para ellos fue incluso peor. Tuvieron problemas de alimentos, ropa,…y además un seguimiento especial de la policía, por su procedencia. Tarde o temprano iban a hacerles pagar por ello. Fue en 1937 cuando su padre fue detenido por el NKVD ( la policía secreta rusa, de asuntos internos y precursor del famoso KGB) y ejecutado sin juicio alguno. Previamente había sido señalado como enemigo del pueblo, lo que supuso que sus dos hermanas no pudiesen estudiar, sin embargo a ella si se le permitió, no sin problemas y , seguro, siendo señalada por los demás. Su padre o había previsto con anterioridad: había dado clases a sus hijas desde muy pronto y fue quien inoculó en Olga el “virus matemático”.

La mayoría de su familia había desaparecido en 1940 y los que quedaban y ella tienen que dedicarse a labores artesanales: confección de vestidos, zapatos,…como únicos medios de subsistencia. Después de la escuela secundaria trabajó en la Escuela de Formación de Maestros (durante la II Guerra Mundial disminuyó la persecución de los oponentes por el régimen ruso), aunque se le prohibió matricularse en la Universidad de Leningrado, llegando a dar clases de Matemáticas en el mismo colegio que su padre en Kologriv. En 1943 logra, a través de conocidos, matricularse en la Universidad de Moscú, a la que se traslada con una beca Stalin (¡que sarcasmo!) y una cartilla de racionamiento, para poder subsistir. ¿Qué es lo que estudia? Pues sin duda: Matemáticas. Primero álgebra y teoría de números y ecuaciones en derivadas parciales después, para especializarse en estas últimas. Alumna de Petrosvky, primero, y colega después fue una de sus máximas influencias. Graduada ya se traslada a Leningrado en 1947 donde su amistad con Smirnov y su boda con Kiselev, un especialista en teoría de números, hicieron de nuestra flamante matemática toda una experta. Su matrimonio duró muy poco: ella no quería tener hijos y compartirlos con su obsesión. Todo su tiempo quería dedicarlo a las matemáticas. Eligió su camino. Y nosotros se lo agradecemos. Muchas otras mujeres a lo largo de la historia tuvieron que elegir el camino para el que estaban predeterminadas y la sociedad les había asignado. Menos mal que algunas tomaron el que les dictaba su conciencia.

Se doctoró en 1949, con una tesis del campo de las ecuaciones en derivadas parciales, pero no pudo completarse y publicarse hasta después de la muerte de Stalin, en 1953, lo que supuso de alguna forma su rehabilitación( aunque hasta el discurso de Kruschov en 1956 la apertura no llegó a la URSS). Su primer libro lo publicó, también, en 1953, sobre ecuaciones hiperbólicas y ya en 1954 es nombrada profesora de la Universidad de Leningrado e investigadora de la Steklov –Instituto de Matemáticas-. Así otro libro suyo en la rama de la física matemática “La teoría matemática de flujo viscoso incomprensible” fue un éxito y hoy día es considerado como un clásico de la materia.

Con la llegada en 1989 de la Perestroika, la apertura de Gorbachov, la democracia y la apertura económica se abrieron paso en Rusia, pero un tiempo de penurias económicas de los investigadores y científicos se apoderó de ellos. Pero después de todo lo que había sufrido y resistido no le importó continuar viviendo donde lo hizo toda su vida, adaptándose a los nuevos tiempos. Quedó sorprendida al observar que los avances que había conseguido eran parecidos a los de Leray, pero que al no haber trasvase de conocimientos entre Este y Oeste durante la Guerra Fría esa falta de comunicación hizo que todo avance fuese mucho más lento.

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Es considerada como una de las matemáticas más influyentes del siglo XX, y fue premiada en muchas ocasiones: Premio Chebyshev, el Premio estatal de la URSS, Premio Kovalevsky en 1992, la Medalla de Oro Lomonosov entre otros. Acumuló distintos puestos directivos de institutos científicos como: Jefe de laboratorio de Física Matemática de la Steklov, presidenta de la Sociedad matemática de San Petersburgo (antigua Leningrado), etc. Amiga de Alexander Solszhenitsyn (¡que también era matemático, además de premio Nobel de Literatura!) fue considerada toda su vida como un espíritu libre, próximo a la disidencia. Fue también una apasionada del arte y religiosa, de creencias profundas. Solidaria con los desfavorecidos, incluso desatendiendo su propia seguridad. Estuvo trabajando hasta sus últimos días, muriendo en San Petersburgo cerca de cumplir los 82 años, en 2004.

Ver biografías en Wikipedia, rsme o history-mcs. Necrológica en El Pais.

Aunque tuvo problemas de visión durante los últimos años de su vida, ello no le impidió viajar a Occidente a numerosos congresos y recogidas de premios y galardones, - hasta 1989 solo se le permitió salir una vez, en 1958-, y sobre todo tuvo tiempo de resarcirse de las calamidades pasada, por lo menos de vivir libremente, en un país que le reconoció su talento y le admiró hasta su desaparición. Como hemos visto esta desconocida matemática rusa, eclipsada por un régimen totalitario que impidió el desarrollo libre de la Ciencia, el Arte y la Cultura, pero que no pudieron impedir su contribución al avance de la Ciencia, ocupa por meritos propios un lugar en la Historia de las Matemáticas. Sin lugar a duda. Incluso algunos se preguntan si es la más grande matemática de todos los tiempos. desde luego un importante legado nos dejó. AMJ.

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